Protocolos de seguridad para periodistas: lección desde una fuga en toma clandestina en San Francisco Tlaloc
Por Pedro Alonso Benítez
Consultor político y capacitador especializado con más de 20 años de experiencia en la región de San Martín Texmelucan
El pasado miércoles, la comunidad de San Francisco Tlaloc vivió una madrugada de emergencia. Una fuga en una toma clandestina de Gas LP obligó a los pobladores a evacuar sus viviendas al escuchar el repique de las campanas de su iglesia. Mujeres, niños y adultos mayores salieron corriendo hacia poblaciones aledañas. Como corresponsal de El Sol de Puebla, me dirigí al sitio. Pero lo que ocurrió después me obligó a aplicar uno de los protocolos de seguridad para periodistas que he enseñado a mis colegas: una nota no vale tu vida.
Hoy quiero compartir esta experiencia no como una crónica más, sino como una lección estructurada. Porque ser periodista en zonas como San Martín Texmelucan y sus alrededores implica entender que la cobertura en contexto de violencia, robo de hidrocarburos y tensiones sociales requiere preparación, no solo valor.

¿Por qué todo periodista local debe dominar los protocolos de seguridad para periodistas?
Durante más de 20 años he visto colegas arriesgarse sin necesidad. Los protocolos de seguridad para periodistas no son teorías de escritorio. Son acciones concretas que evitan desde un golpe hasta una desaparición forzada. En la región de San Martín Texmelucan, donde el robo de Gas LP en ductos de Pemex ha dejado retenciones a militares y marinos, ignorar estos protocolos es un lujo que nadie puede darse.
Paso a paso: lo que hice (y lo que debes hacer tú)
1. Observación del entorno antes de llegar
Al salir de San Martín Texmelucan rumbo a San Francisco Tlaloc, viajaba atento. En la autopista México-Puebla divisé una unidad de Protección Civil estatal. Más adelante, en el trayecto a la comunidad, vi salir patrullas de Seguridad Física de Pemex, Guardia Nacional y Policía Municipal. Ese fue mi primer indicador de nivel de riesgo: el peligro es alto.
Enseñanza práctica: Antes de activar tu cámara, activa tus ojos. Los protocolos de seguridad para periodistas exigen un barrido visual de rutas de entrada y salida. Identifica siempre dos vías de escape.
2. Tiempo limitado en zona caliente
Al llegar, recogí video y fotografía. Todo parecía controlado… hasta que escuchamos gritos: “¡No graben!”. No eran autoridades. Eran pobladores. En menos de cinco minutos, motociclistas comenzaron a circular para expresar: “Ahí están los chismosos… ahora qué van a inventar”.
Interrumpí la cobertura de inmediato. Apenas llevábamos unos 15 minutos en el lugar. Avisé a mi jefe de información y salí.
Enseñanza práctica: Un buen protocolo incluye saber cuándo retirarte. No necesitas una agresión física para justificar la huida. La hostilidad verbal en un contexto de robo de combustible es suficiente señal de riesgo.
3. Uso del botón de pánico y respaldo institucional
Estoy inscrito en el Mecanismo de Protección de Periodistas de la Secretaría de Gobernación federal. Cuento con un botón de pánico. No lo activé en esta ocasión porque ya estaba saliendo, pero su sola existencia me da margen de decisión.
Dato de autoridad: En mis 20 años como capacitador especializado en la región de San Martín Texmelucan, he visto que muchos periodistas que no saben que tienen derecho a este mecanismo.
El contexto que no puedes ignorar: Cuatro Caminos
El paraje conocido como Cuatro Caminos ha sido históricamente punto de robo de diésel y, en los últimos años, de Gas LP. En meses recientes, pobladores ligados a estos grupos han retenido a militares y marinos para evitar que se lleven pipas aseguradas. Ese es el telón de fondo.
Cubrir una fuga en ese punto no es cubrir un accidente. Es adentrarse en una zona donde la delincuencia tiene control territorial. Por eso los protocolos de seguridad para periodistas no pueden ser genéricos: deben adaptarse a la realidad local.

Conclusión: tu vida vale más que cualquier exclusiva
Ese día cumplí con mi trabajo. Di el dato, informé a mi medio, y salí con vida. No logré la «nota exclusiva». Pero seguí la máxima que repito en cada taller: una nota no vale tu vida.
Si eres periodista local en Puebla, Tlaxcala o cualquier estado con conflictos por hidrocarburos, invierte en formación. Aprende protocolos de seguridad para periodistas con casos reales, no con manuales genéricos. He capacitado a mis colegas en San Martín Texmelucan y sé que la diferencia está entre actuar por instinto o por entrenamiento.
¿Quieres profundizar? Escríbeme. Porque sin periodistas vivos, no hay democracia.
Pedro Alonso Benítez
Consultor político y capacitador especializado
Más de 20 años en la región de San Martín Texmelucan
Corresponsal de El Sol de Puebla